Biopsia asistida al vacío en lesiones mamarias

Especialistas del Instituto Alexander Fleming y de BD describen la técnica, la recuperación y la evolución de la BAV en el diagnóstico Biopsia asistida por vacío: precisión diagnóstica frente al miedo y la desinformación en el cáncer de mama

La tecnología permite obtener muestras de tejido más amplias mediante una técnica mínimamente invasiva. Sin embargo, los temores y las noticias falsas con las que llegan las pacientes pueden convertirse en barreras para los profesionales de la salud y demorar la confirmación diagnóstica.

El diagnóstico del cáncer de mama enfrenta un doble desafío: avanzar hacia procedimientos cada vez más precisos y oportunos, y lograr que las pacientes accedan a ellos sin que el miedo y la desinformación interfieran en el proceso. En la práctica asistencial, las creencias erróneas sobre las biopsias, los temores relacionados con la punción y la circulación de noticias falsas pueden dificultar la aceptación de los estudios indicados y demorar la confirmación diagnóstica.

En este escenario, la biopsia asistida por vacío (BAV) constituye una alternativa diagnóstica mínimamente invasiva que permite obtener muestras de mayor volumen y con alta precisión. El procedimiento puede realizarse con anestesia local y bajo guía de imágenes especializadas, como ecografía, mamografía o resonancia magnética, para asegurar la extracción de tejido en el lugar exacto de la lesión.

En Argentina, el cáncer de mama es el de mayor incidencia entre las mujeres. Según las estimaciones del Ministerio de Salud de la Nación consignadas en la información difundida por el Instituto Alexander Fleming, se registran alrededor de 22.000 nuevos casos por año, cifra que representa más del 32% del total de cánceres en mujeres en el país.

La detección oportuna adquiere especial relevancia ante este escenario. De acuerdo con la publicación Desigualdad de género y cáncer de mama: aportes para un abordaje integral, de Diagnóstico Legislativo, de septiembre de 2021, el 90% de los casos diagnosticados precozmente tiene una alta probabilidad de remisión.

Ante una lesión sospechosa, la biopsia —la extracción de una muestra para su posterior análisis en el laboratorio— constituye un procedimiento de referencia para aportar información clave en el diagnóstico del cáncer de mama y definir los pasos a seguir.

El miedo y las fake news, obstáculos para el diagnóstico

La indicación de una biopsia mamaria puede generar ansiedad e incertidumbre. A los temores propios de la posibilidad de un diagnóstico oncológico se suman, en algunos casos, las dudas sobre el procedimiento, sus riesgos y sus consecuencias.

Las pacientes pueden llegar a la consulta con información obtenida en redes sociales, testimonios personales o contenidos sin respaldo científico. Las noticias falsas y las interpretaciones erróneas de información médica pueden incrementar el miedo y dificultar la comprensión de la indicación profesional.

Para los equipos de salud, este escenario plantea un desafío que excede la elección de la técnica diagnóstica. Los especialistas deben explicar la necesidad del procedimiento, responder inquietudes y brindar información comprensible sobre sus características, beneficios y posibles riesgos.

La postergación de una biopsia indicada puede prolongar el tiempo necesario para alcanzar un diagnóstico histológico definitivo. En una enfermedad en la que la detección temprana resulta fundamental para orientar el tratamiento, las demoras evitables representan una preocupación asistencial.

La comunicación entre profesionales y pacientes adquiere, por lo tanto, un papel central. La información basada en evidencia, el diálogo y la explicación individualizada de cada procedimiento contribuyen a que las mujeres comprendan la importancia de completar el proceso diagnóstico.

La experiencia clínica también permite dimensionar la distancia entre la percepción de las pacientes y las características reales del procedimiento.

“La biopsia asistida al vacío es un método que permite realizar este estudio con mayores comodidades para el paciente, al realizarse con anestesia local y de manera ambulatoria. Muchas pacientes llegan a la biopsia con temor o imaginando un procedimiento más complejo, pero suele ser mucho más llevadera de lo imaginado y nos brinda a los médicos resultados mucho más precisos y claros para definir un diagnóstico y tomar decisiones respecto del tratamiento adecuado, sea o no un cáncer”, señaló la Dra. África Piñeiro (MN 141.835), especialista en mama y coordinadora del Servicio de Diagnóstico por Imágenes del Instituto Alexander Fleming (IAF).

La declaración de la especialista pone de relieve la importancia de la información clínica como parte del proceso de atención. Explicar cómo se realiza una biopsia, qué molestias puede generar y cuáles son sus objetivos contribuye a abordar la incertidumbre que acompaña a la indicación del estudio.

Una técnica mínimamente invasiva con beneficios clínicos

Hasta hace algunos años, los métodos más comunes para obtener tejido mamario eran la biopsia con aguja gruesa (core biopsy) y la biopsia escisional.

La primera puede requerir varias punciones para obtener una cantidad suficiente de tejido. La segunda implica una intervención quirúrgica mediante la cual se retira parcial o totalmente la lesión sospechosa.

Actualmente, la tecnología médica ofrece otra opción: la biopsia asistida por vacío, una técnica moderna y cada vez más utilizada en instituciones de salud del país.

“En comparación con la biopsia quirúrgica, las biopsias al vacío guiadas por imágenes se asocian a menor dolor, menor tasa de complicaciones y mejor resultado cosmético”, explica el doctor Daniel Mysler, jefe de Diagnóstico por Imágenes del Instituto Alexander Fleming.

El especialista agrega: “Asimismo, permite obtener un mayor volumen y una muestra más representativa del tejido en una sola punción”, lo que permite detectar el 98% de los casos de manera correcta y confiable, según los estudios citados en la gacetilla.

De acuerdo con distintas investigaciones médicas, la BAV es menos invasiva, posibilita diagnósticos más rápidos, agiliza los tiempos entre la detección y la determinación clínica e implica menores costos en comparación con una cirugía abierta.

Desde el punto de vista asistencial, sus características permiten optimizar el circuito diagnóstico y reducir el intervalo entre la detección de un hallazgo y la obtención de un diagnóstico histológico definitivo.

“Desde el punto de vista asistencial, permite acortar el tiempo entre la detección del hallazgo y el diagnóstico histológico definitivo, ya que se realizan de forma ambulatoria, con anestesia local y sin necesidad de internación ni quirófano. Además, la mayor cantidad y calidad de tejido obtenido reduce la necesidad de rebiopsias o cirugías diagnósticas posteriores, optimizando el circuito diagnóstico y facilitando una toma de decisiones terapéuticas más rápida y precisa”, agrega el profesional.

Estas ventajas resultan especialmente relevantes en contextos en los que la capacidad del sistema de salud se encuentra desafiada por una alta demanda asistencial.

Por sus características, en algunos casos la biopsia asistida por vacío se considera el estándar de oro en el diagnóstico del cáncer de mama, aunque su indicación depende de las características de la lesión y de las condiciones clínicas de cada paciente.

Duración, preparación y recuperación

La duración del procedimiento es otro aspecto que puede ayudar a responder las inquietudes de las pacientes. De acuerdo con Accácio Junqueira de Andrade, gerente Sr. de Asuntos Médicos de BD, la intervención suele ser breve.

“El tiempo estimado de intervención es breve, por lo general de 20 a 30 minutos. Dado que se requieren menos de 10 minutos por centímetro de lesión, el procedimiento puede extenderse hasta 60 minutos en casos de lesiones de hasta 5 centímetros”, destaca Junqueira de Andrade.

Desde el Instituto Alexander Fleming indican que para este tipo de procedimientos no se requiere estar en ayunas y que la medicación habitual no debe suspenderse por cuenta propia. En el caso de tratamientos anticoagulantes o problemas de coagulación, la conducta debe definirse previamente con el médico.

La percepción del dolor es personal. Una vez que la anestesia local hace efecto, el procedimiento no debería resultar doloroso, aunque la aplicación del anestésico puede generar una molestia inicial.

“La técnica requiere solamente una pequeña abertura en la piel de 2 a 3 milímetros donde pasa la aguja sin necesidad de abrir la mama ni realizar suturas como ocurre en una biopsia quirúrgica, por lo cual la cicatriz es similar a una peca o grano en la piel, que habitualmente acaba desapareciendo”, menciona la Dra. Piñeiro.

Después del procedimiento se coloca un apósito y se aplica presión sobre la zona durante aproximadamente una hora para reducir el riesgo de sangrado y hematoma. El apósito debe mantenerse durante al menos 24 horas y se recomienda utilizar un corpiño bien ajustado durante los dos días y noches posteriores.

“Las actividades cotidianas pueden continuar, aunque se aconseja evitar el ejercicio vigoroso durante los primeros dos días, pero en todos los casos deben seguir las indicaciones específicas del equipo médico que realizó la biopsia”, concluyó la especialista.

La información sobre los cuidados posteriores permite complementar la explicación médica y responder preguntas frecuentes relacionadas con la recuperación, las cicatrices y la continuidad de las actividades habituales.

¿En qué lesiones está indicada la biopsia asistida por vacío?

La BAV resulta especialmente útil en lesiones pequeñas, microcalcificaciones mamarias y situaciones en las que persisten dudas después de una primera biopsia.

También permite extraer pequeños tumores benignos sin necesidad de recurrir a una cirugía, con una reducción del tiempo de recuperación.

La técnica comenzó a utilizarse originalmente para el estudio de microcalcificaciones y, con el tiempo, incorporó distintas modalidades de guía por imágenes. Además de la estereotaxia, puede realizarse mediante ecografía y, en determinados casos, resonancia magnética, según las características y la localización de la lesión.

En la segunda gacetilla, BD señala que la BAV está recomendada para el diagnóstico de masas pequeñas, menores de 5 mm. Su indicación, de todos modos, debe considerar las características particulares de cada lesión y la evaluación del especialista.

“Esta técnica está especialmente indicada en aquellas lesiones en las que existe riesgo de discordancia radiopatológica o de subestimación diagnóstica cuando el muestreo con core biopsy no resulta suficientemente amplio, incluyendo lesiones no masa, microcalcificaciones, distorsiones arquitecturales, asimetrías y lesiones visibles únicamente en resonancia magnética”, concluye el doctor Daniel Mysler.

Entre las principales indicaciones se encuentran:

  • Lesiones no masa.
  • Microcalcificaciones.
  • Distorsiones arquitecturales.
  • Asimetrías.
  • Lesiones visibles únicamente mediante resonancia magnética.
  • Situaciones en las que existe riesgo de discordancia radiopatológica.
  • Casos de posible subestimación diagnóstica cuando la muestra obtenida mediante core biopsy resulta insuficiente.

La elección del tipo de biopsia depende de la recomendación del médico radiólogo especialista en mama, quien evalúa las características de la lesión y las condiciones clínicas de la paciente para determinar la técnica más adecuada.

Diagnóstico oportuno y decisiones terapéuticas

La incorporación de técnicas de biopsia mínimamente invasivas puede contribuir a mejorar la eficiencia de los servicios de diagnóstico por imágenes, especialmente en contextos de alta demanda asistencial.

La obtención de muestras más representativas favorece la precisión del diagnóstico histológico y puede reducir la necesidad de procedimientos adicionales. De este modo, el equipo médico dispone de información más completa para definir los pasos siguientes.

El desafío también involucra el acceso. La disponibilidad de tecnología, la capacidad de los servicios de salud y la comprensión de las pacientes sobre los procedimientos indicados son factores que intervienen en el recorrido diagnóstico.

En este sentido, la educación sanitaria y la comunicación profesional adquieren un papel estratégico. Explicar qué se busca identificar mediante una biopsia, cómo se realiza y cuáles son sus beneficios permite abordar temores y creencias erróneas que podrían interferir en la continuidad de la atención.

La evolución tecnológica también modifica la experiencia de las pacientes y la forma en que los profesionales obtienen la información necesaria para definir un diagnóstico.

“La evolución tecnológica en biopsia mamaria permite hoy combinar dos aspectos fundamentales: por un lado, obtener el tejido que necesita el equipo médico para avanzar en el diagnóstico preciso y, por otro, procurar que esa instancia sea cada vez menos invasiva para la paciente. La tecnología cobra valor cuando acompaña al profesional y mejora un momento concreto del recorrido de atención para el paciente”, señaló Accácio Junqueira de Andrade.

La detección temprana y el diagnóstico histológico oportuno constituyen componentes centrales del abordaje del cáncer de mama. La innovación tecnológica ofrece nuevas herramientas para avanzar en esa dirección, mientras que el acompañamiento clínico y la información basada en evidencia resultan fundamentales para que las pacientes puedan acceder a ellas.

Cáncer de mama: la importancia de la detección temprana

La incidencia del cáncer de mama refuerza la necesidad de fortalecer las estrategias de detección y diagnóstico temprano.

De acuerdo con cifras del Observatorio Mundial del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante 2022 se registraron 6436 defunciones por cáncer de mama en Argentina. Esta enfermedad constituye el principal motivo de muerte por tumores en la población femenina.

Las mayores tasas de mortalidad registradas por el Ministerio de Salud de la Nación se evidencian en las regiones Sur y Cuyo. Estos datos plantean un desafío para la incorporación de políticas públicas con una dimensión territorial que contemple las desigualdades en el acceso a la atención sanitaria.

Entre las señales de alerta que requieren evaluación médica se encuentran:

  • Aparición de un bulto en la mama o la axila.
  • Cambios en el tamaño o la forma de la mama.
  • Engrosamiento de la piel.
  • Enrojecimiento o descamación.
  • Hundimiento o dolor en el pezón.
  • Secreciones anormales, incluso con sangre.

Estas manifestaciones son advertidas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos como posibles signos de alerta.

La detección oportuna puede modificar el curso de la enfermedad. Para ello, resulta fundamental fortalecer el acceso a los estudios indicados, promover la consulta médica ante signos sospechosos y garantizar que las pacientes reciban información adecuada durante el proceso diagnóstico.

Tecnología, evidencia científica y comunicación clínica

La incorporación de nuevas tecnologías representa un avance para el diagnóstico del cáncer de mama. Sin embargo, su impacto en la atención depende también de la posibilidad de que las pacientes accedan a los procedimientos indicados y comprendan su importancia.

El miedo, la desinformación y las noticias falsas pueden convertirse en obstáculos para los profesionales que deben acompañar a las mujeres durante el proceso de evaluación de una lesión sospechosa.

La biopsia asistida por vacío ofrece una alternativa mínimamente invasiva que permite obtener muestras más amplias y representativas, con potencial para reducir procedimientos adicionales y acelerar la toma de decisiones terapéuticas.

En este escenario, la combinación de precisión diagnóstica, acceso a la tecnología y comunicación basada en evidencia constituye un componente central para mejorar la atención.

“En BD creemos firmemente que desarrollar soluciones innovadoras es clave para transformar el acceso a la salud, reducir inequidades y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Nuestro compromiso es seguir colaborando con los sistemas de salud para que más mujeres puedan acceder a diagnósticos más precisos, seguros y oportunos”, agrega Valeria Bres, entrenadora Clínica de Becton Dickinson (BD).

La innovación tecnológica, la detección temprana y el acompañamiento profesional son elementos fundamentales en el abordaje del cáncer de mama. El diagnóstico oportuno continúa siendo un factor determinante para orientar el tratamiento y mejorar las perspectivas de las pacientes.

INFOGRAFIA BD BIOPSIA ASISTIDA AL VACÍO


Referencias científicas y fuentes

  1. Ministerio de Salud de la Nación. Instituto Nacional del Cáncer. Programa Nacional de Control de Cáncer de Mama. Disponible en Argentina.gob.ar.
  2. Diagnóstico Legislativo. Desigualdad de género y cáncer de mama: aportes para un abordaje integral. Septiembre de 2021.
  3. Becton Dickinson. Vacuum Assisted Biopsy (VAB). Guía de biopsia asistida por vacío.
  4. Yu, Y. H., Liang, C. & Yuan, X. Z. “Diagnostic value of vacuum-assisted breast biopsy for breast carcinoma: a meta-analysis and systematic review”. Breast Cancer Research and Treatment, 120, 469-479 (2010).
  5. World Health Organization – Global Cancer Observatory. Cancer Today. Incidencia y mortalidad de cáncer en Argentina. GCO.
  6. Ministerio de Salud de la Nación. Dirección de Cáncer. Estadísticas de mortalidad. Disponible en Argentina.gob.ar.
  7. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Signos y síntomas del cáncer de mama.
  8. Eller, A., Janka, R., Lux, M., et al. “Stereotactic Vacuum-assisted Breast Biopsy (VABB) – A Patients’ Survey”. Anticancer Research, 34(7), 3831-3837 (2014).
  9. Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ). Having a Breast Biopsy. A Review of the Research for Women and Their Families. Mayo de 2016.


Descubre más desde Noticiero de Ciencias de la vida

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta