SYNGAP1: una causa genética que puede estar detrás de epilepsias refractarias y retraso madurativo sin diagnóstico definitivo

La encefalopatía por variantes patogénicas en SYNGAP1 explica entre el 1% y el 2% de los casos de discapacidad intelectual a nivel global. En Argentina hay solo 24 personas diagnosticadas. La brecha entre prevalencia estimada y diagnósticos confirmados es una señal de alerta para los equipos clínicos.

El 21 de junio se conmemora el Día Internacional de Visibilización del SYNGAP1, una oportunidad para que los equipos de salud actualicen sus criterios de sospecha ante pacientes con epilepsia de difícil control, discapacidad intelectual o retraso del neurodesarrollo sin etiología confirmada.

El SYNGAP1 es una encefalopatía epiléptica y del desarrollo de origen genético, producida por variantes patogénicas en el gen SYNGAP1 (cromosoma 6). Este gen codifica una proteína crítica para la sinapsis glutamatérgica y la plasticidad sináptica. Su disfunción genera un fenotipo neurológico complejo con alta variabilidad interindividual.

Base molecular y fisiopatología

La proteína SYNGAP1 actúa como una GTPasa activadora de RAS (RasGAP) con rol central en la modulación de receptores AMPA y NMDA en las densidades postsinápticas excitatorias. Las variantes patogénicas —en su mayoría de novo— producen haploinsuficiencia funcional: la reducción de la expresión proteica altera el umbral convulsivo y la consolidación sináptica durante el neurodesarrollo temprano.

Este mecanismo explica la combinación característica de epilepsia de inicio temprano, discapacidad intelectual y alteraciones conductuales: todos son consecuencia de la misma disfunción en la plasticidad sináptica dependiente de actividad.

Presentación clínica: cuándo sospechar SYNGAP1

El fenotipo clínico es reconocible aunque inespecífico en cada síntoma aislado. La combinación de los siguientes hallazgos debe orientar la sospecha y motivar la derivación a genética médica:

Manifestación clínicaFrecuenciaObservaciones
Retraso del desarrollo / discapacidad intelectual100%Presente en la totalidad de los casos descriptos (GeneReviews)
Epilepsia generalizada~84%Muchas veces refractaria al tratamiento
Rasgos del espectro autista / alteraciones conductualesHasta 50%Puede llevar a diagnóstico de TEA previo
Retraso o ausencia del lenguajeFrecuenteVariable según la variante patogénica
Hipotonía muscularFrecuentePuede afectar motricidad y alimentación
Dificultades motoras / equilibrio / coordinaciónFrecuente
Trastornos del sueñoFrecuente
Problemas de alimentación / gastrointestinalesVariable
Hiperactividad / irritabilidadVariable

ALERTA CLÍNICA: Considerar estudio genético específico ante: epilepsia de inicio en la infancia con dificultad de control + discapacidad intelectual + ausencia de causa estructural o metabólica identificada. El diagnóstico de autismo o retraso madurativo como diagnóstico único no descarta SYNGAP1: puede ser la presentación inicial de una causa genética subyacente.

Diagnóstico: solo es posible por estudio genético

El diagnóstico de certeza no puede establecerse por criterios clínicos. El Children’s Hospital of Philadelphia señala explícitamente que no existen signos clínicos suficientes para confirmar el diagnóstico sin pruebas moleculares. Los abordajes diagnósticos disponibles incluyen:

  • Panel multigénico de encefalopatías epilépticas y del desarrollo
  • Secuenciación de exoma (dúo o trío con padres)
  • Secuenciación de genoma completo en casos de alta sospecha con paneles negativos
  • Derivar a Genética Médica ante: epilepsia de inicio en los primeros 2 años de vida + discapacidad intelectual o retraso del desarrollo + estudio metabólico y neuroimagen normales. El rendimiento diagnóstico de la secuenciación de exoma en este fenotipo supera el 30%.

Epidemiología y subdiagnóstico en Argentina

«Muchos pacientes se quedan con diagnósticos aislados de autismo o retraso madurativo porque el SYNGAP1 comparte esas características. Necesitamos concientizar sobre la importancia de los estudios genéticos para alcanzar un diagnóstico certero. Si se conoce, se diagnostica», señala Fernanda Caparrós, vicepresidenta de la Fundación SYNGAP1 Argentina.

MedlinePlus Genetics estima que las variantes patogénicas en SYNGAP1 explican entre el 1% y el 2% de todos los casos de discapacidad intelectual a nivel global. Con una prevalencia global estimada similar a la de otras encefalopatías genéticas frecuentes, se registran apenas 1.750 casos diagnosticados en el mundo y 24 en Argentina.

Esta cifra no refleja la prevalencia real de la condición: refleja el grado de subdiagnóstico. La brecha entre la estimación epidemiológica y los casos confirmados es, en sí misma, un indicador de la necesidad de incrementar la sospecha clínica y el acceso al diagnóstico genético.


Recursos e información para profesionales

La Fundación SYNGAP1 Argentina trabaja junto a Cure SYNGAP1 Latam con más de 70 pacientes en Latinoamérica. La organización mantiene un Registro de Pacientes y ha presentado trabajos descriptivos en congresos internacionales de neurología.


Fuentes: GeneReviews (NCBI) · MedlinePlus Genetics (NLM) · Children’s Hospital of Philadelphia · Fundación SYNGAP1 Argentina


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