La hepatitis no puede esperar: Colombia se adhiere a la campaña de la OMS en el día mundial contra la hepatitis C

La OMS estima que, en el mundo, 58 millones de personas tienen la infección crónica por el virus de la hepatitis C (VHC). El principal mecanismo de transmisión en los hombres es el sexual y en las mujeres es la hemo transfusión. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima 1,5 millones de nuevas infecciones crónicas por el VHC a nivel global cada año. En el 2019 murieron aproximadamente 290.000 personas por cirrosis y carcinoma hepatocelular secundario a la infección por hepatitis C, esta se considera una enfermedad relevante en la agenda de salud pública de Colombia.

El 1º de octubre se conmemora el día mundial contra la hepatitis C y la Cuenta de Alto Costo (CAC) se suma a la campaña de la OMS para el año 2021: “la hepatitis no puede esperar”.  En Colombia, se reportaron a la Cuenta de Alto Costo (CAC) un total de 626 casos con infección por hepatitis C crónica.

En Colombia, se reportaron a la CAC un total de 626 casos con infección por hepatitis C crónica, de los cuales el 77,7% corresponden a hombres. La mayor proporción de los casos masculinos se presenta entre los 25 y los 34 años, mientras que en las mujeres se concentra entre los 65 y los 74 años. En la región Central y Bogotá D.C. se registraron las tasas de incidencias ajustadas más altas del país.

Las personas que presentan la infección crónica por hepatitis C deben recibir tratamiento con antivirales de acción directa (AAD). En Colombia, gracias a la estrategia de negociación y compra centralizada implementada desde el año 2017, se mejoró el acceso a estos medicamentos, evidenciado en el inicio del tratamiento del 85,3% de los pacientes con dicho diagnóstico durante el 2020. Desde la CAC se ha comprobado una efectividad en estos pacientes superior al 95% de los AAD en los cuatro años de implementación de la estrategia. Otra evidencia del impacto favorable de la misma, es la baja proporción de personas que abandonan el tratamiento, al representar un 0,63% del total de la población. 

Uno de los aspectos por mejorar es la identificación de los pacientes con diagnóstico de hepatitis C crónica, según el observatorio Polaris, solamente el 9% de las personas conocen su diagnóstico en Colombia, por lo cual se deben dirigir acciones de tamización de la enfermedad con el fin de brindar tratamiento oportuno a esta población. En este sentido, una de las recomendaciones de la OMS en 2021, es la aplicación del autotest para el VHC.

Recomendaciones de la OMS con respecto a la implementación del autotest para VHC

  • Debe ofrecerse como un servicio adicional a la realización actual de la prueba para detectar VHC.
  • Se deben tener en cuenta las preferencias de la comunidad en la aplicación de los autotests.
  • Las comunidades, incluidas las poblaciones clave y vulnerables, deben participar activamente en el desarrollo, la adaptación, la implementación y el seguimiento de los programas del autotest de VHC.
  • Se debe aclarar que el autotest de VHC no proporciona un diagnóstico definitivo de la infección crónica por el VHC; todos los resultados reactivos del VHC deben ir seguidos de más pruebas para confirmar la infección viral, así como una evaluación clínica adicional antes de comenzar el tratamiento.
  • Cuando los pacientes se realicen el autotest de VHC, deben conocer su adecuada interpretación y en caso de ser positiva la prueba, deben conocer cuál es el servicio al que deben remitirse para confirmar la infección viral, iniciar su tratamiento y recibir la atención médica con el seguimiento correspondiente.
  • Cada programa de autotest de VHC debe incluir lo siguiente:
  • Demostración de la forma como se aplica la prueba (uno a uno, con compañeros o en grupos). Con énfasis en los grupos de población clave.
  • Instrucciones en video o demostraciones (incluidos enlaces en línea a videos, códigos QR, soporte virtual en tiempo real).
  • Línea telefónica directa (puede integrarse en los servicios de línea directa nacional existentes).
  • Plataformas de mensajería (servicio de mensajes cortos a través de teléfono, internet, redes sociales).
  • Información educativa a través de radio, televisión, folletos, internet, redes sociales y aplicaciones para teléfonos inteligentes o tabletas.
  • Información y recursos locales (por ejemplo, sobre los servicios de asesoramiento, sitios de pruebas, centros de tratamiento y dónde acceder a los servicios de prevención).

Fuente: Fondo colombiano de enfermedades de alto costo.

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